Cierto día de una mañana fría y gris, un abogado de Chicago llamado Paul Harris, junto a tres amigos, Silvester Schiele, Gustavus H. Loehr e Hiram E. Shorey, tuvieron la ocurrente idea de formar, junto con algunos amigos más, todos gente influyente de su ciudad, una especie de Club. Lo bautizaron con el nombre de Rotary Club, o Club Rotario, castellanizando el nombre; era un 23 de Febrero de 1905. A grandes rasgos y sin entrar en detalles, su propósito era el de reunir a líderes empresariales y profesionales universitarios y no universitarios, con el fin de prestar servicios humanitarios en sus respectivas comunidades, promover elevadas normas de ética en todas las capas sociales y contribuir a la paz en el mundo, entre otros objetivos; casi nada. Había nacido el Club Rotary de Chicago.

                                                                  


-        ¿Y qué pueden tener en común un abogado de Chicago, unos personajes con fines filantrópicos y un club desconocido, con Aranjuez?, se preguntará el avispado lector.

-        Pues mucho más de lo que pensamos. Continuemos el relato y saldremos de dudas.

 

     Apenas 16 años después de su fundación, Rotary contaba con clubes en todos los continentes. En la Europa continental, España tuvo el honor de ser el primer país donde el Club Rotario tuvo una sede: el Club Rotario de Madrid.




     Se constituyó con 21 socios fundadores el 22 de octubre de 1920 en el Hotel Ritz de Madrid, que en aquella época y posteriores se convertiría en su “sede”, siendo el primer Club Rotario de la Europa Continental, como antes dijimos, (club nº. 806 del Club Rotary International). Entre sus socios fundadores de esta primera etapa, hay que destacar a  Francisco Alonso y Luis Fernández Ardavin, ambos creadores de la música y letra del Himno Rotario español; Spartaco Boldori (Presidente de Fiat Hispania); Mariano Benlliure (escultor); Augusto Krahe (Director de la Sociedad Madrileña de Tranvías), Alfredo y Casimiro Mahou (fundadores de Cervezas Mahou), Adrián Piera (almacenista de maderas), Antonio Royo Villanova, (político y escritor);  el doctor Vital Aza (Director del Sanatorio Santa Alicia); César Cort (Arquitecto); Salvador Echeandía (Presidente de Perfumerías Gal), José Luis Gómez Navarro (Director Gral. de Bootticher y Navarro), José María González (Secretario Gral. de la Cámara Oficial de Comercio), Fermín de Gorbea (Apoderado Gral. de Bodegas Bilbaínas), Federico Inzenga (Ladrillos Valderrivas), Juan de Julián (Director de Kodak España), Federico Reparaz (Ferrocarriles Norte de España); Fermín Rosillo (Presidente de La Equitativa); Marceliano Santamaría (Pintor), José Urgoiti (Director del periódico El Sol), además de otras personalidades. En esta etapa, el Rotary Club Madrid apadrinó a los Clubs de: Paris, Roma, Lisboa y otros muchos más, entre los que se encontraba el de Aranjuez. Efectivamente, Aranjuez también estaba incluido en el listado de los Clubs Rotarios europeos.

     No disponemos de datos concretos de la fecha de su fundación, ni constancia de quién o quiénes fueron los que promovieron que el Rotario se asentase en Aranjuez, pero todo apunta  a que fue una iniciativa de Mariano Díaz Alonso, socio fundador del Club en Madrid, y que en esos momentos era el ingeniero jefe de la factoría que la SGAE (Sociedad General Azucarera de España), tenía en Aranjuez, y eso le hacía disfrutar de un estrecho contacto con ciertas capas sociales y económicas que su puesto le proporcionaba en la sociedad ribereña.

     Lo que sí sabemos es que en las reuniones que el Club Rotary Madrid realizaba una vez a la semana en el Hotel Ritz, ya se incorporaban a ellas algunos miembros invitados del Club Rotario Aranjuez; más concretamente, en la reunión celebrada el jueves 7 de mayo de 1931, unas semanas después de proclamarse la segunda república en España, acudieron dieciséis rotarios ribereños acompañados por su presidente, el médico local Carlos Richer Lafuente.

     También hay constancia escrita de que el sábado 25 de junio de 1932, Aranjuez se vistió de fiesta con motivo de la entrega de la Carta Constitucional que el club local hizo al  Club Rotario de Madrid para oficializar su entrada en el selecto Club. Y si el Rotario de Madrid tenía su “sede”, como antes dijimos, en el hotel Ritz, Aranjuez no iba a ser menos, la secretaría se ubicó en el hotel Pastor.

     El programa de los actos dio comienzo a las cinco de la tarde, con la recepción e inscripción de todos los invitados al evento, en el jardín del hotel Pastor. Posteriormente, se realizó una visita guiada a los Jardines, Palacio y Casa del Labrador, seguido de un aperitivo en la terraza del Embarcadero, junto al restaurante La Rana Verde y de una fiesta acuática, así como una excursión Tajo arriba en barcas motoras. Más tarde, cuando el atardecer comenzaba a asomar, se preparó una cena rotaria y se hizo entrega de la Carta Constitucional del Club por parte del Gobernador de la Provincia, el sr. Mantecón. El presidente del Club Rotario arancetano, que, como dijimos, era Carlos Richer, dirigió unas breves palabras a los asistentes en los siguientes términos: “Los rotarios ribereños os saludan efusivamente, y agradecen vuestra noble gracia de condescendencia, al asistir al acto de la entrega de nuestra Carta Constitucional. Poco y mal pergeñado os ofrecemos, con relación a lo que, por merecerlo, quisiéramos daros; pero vuestra benevolencia y vuestro cariño sabrán hacer perfecto lo defectuoso y grande lo pequeño, en maravilloso milagro de bondad.

     Que la luz y las flores y la gracia suprema de nuestros jardines, creen su mejor día en honor vuestro, en pago del hondo placer que nos proporcionáis con vuestra presencia.” Había nacido, oficialmente, el CLUB ROTARIO DE ARANJUEZ.




     Tras la cena, se celebró una concurrida verbena en los Jardines del Príncipe. El precio para participar en el evento era de 25 pesetas por persona. Entre los distinguidos asistentes a los actos, además del Presidente del Club Rotario de Madrid, se encontraba Alfredo Mahou, fundador de la famosa marca cervecera del mismo apellido. Significar que en la verbena se instalaron puestos de churros y refrescos, donde unas simpáticas y atractivas señoritas servían sus productos, destinándose todo lo recaudado, a obras de caridad.

     El estallido de la Guerra Civil Española en 1936 y el posterior ascenso al poder del general Franco en 1939, detuvo rápidamente la expansión del Rotary en el país. El régimen de Franco persiguió a las organizaciones a las  que percibía como "enemigos del estado", y la retórica anti Rotary era omnipresente; como muestra, significar que el doctor Vital Aza fue Presidente del Club Rotario de Madrid, y por este motivo, a pesar de su activismo antiabortista antes de la Guerra Civil y de haber ayudado a numerosos derechistas durante la contienda, en diciembre de 1942 el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo de la dictadura franquista le condenó a doce años y un día de prisión.

     Durante la guerra, quedaron prohibidas las actividades del Rotary y, debido a que los clubes no podían funcionar, los 28 clubes del país, entre los que se encontraba el de Aranjuez, hubieron de dejar de ser miembros formales de Rotary International en 1940.

     Ante semejante prohibición los rotarios crearon la Asociación Arte y Turismo, que les serviría para seguir manteniendo contactos con los demás clubes rotarios del mundo y seguir fomentando las relaciones sociales, profesionales y de amistad entre los asociados. Su objetivo, además, era poder reconstituir algún día el Club Rotario disuelto.

     En 1977, con Adolfo Suárez ya de Presidente del Gobierno, se permitió la refundación del club y, desde entonces, tan solo en la Comunidad de Madrid existen hoy 19 clubes rotarios, - que tengamos constancia, en Aranjuez no existe aún-  que se reúnen semanalmente, siempre a la misma hora y día para facilitar la asistencia de rotarios de otros países que visiten la ciudad, en lugares como el Casino de Madrid de la calle de Alcalá, el Club Argo de la plaza de Santa Ana,  el Hotel Hesperia del Paseo de la Castellana, el Hotel Palace o en el Hotel Intercontinental y se reúnen para planificar proyectos de servicio, debatir temas locales y globales, y disfrutar del compañerismo. Los clubes son entidades aconfesionales y apolíticas, abiertas a todas las razas, costumbres, culturas y credos.


Y ahí va un dardo y un reto: creéis que se podría volver a instaurar el Club Rotario de Aranjuez?  

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Por qué no?
Mercedes ha dicho que…
Muchísimas gracias!!! No tenía ni idea de toda esta historia. Es muy interesante.
Anónimo ha dicho que…
Es casi un milagro que se pusiese otra vez en marcha Existen los milagros? Los retos seguro que si

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